Terapia cognitiva, ¿en qué consiste?

terapia cognitiva

Este tipo de terapia se basa en la teoría de que gran parte de lo que sentimos está determinado por lo que pensamos. Trastornos, como la depresión, se cree que son resultado de pensamientos y creencias erróneas.

Corregir estas creencias distorsionadas traería consigo la mejora del estado emocional de la persona y su percepción de los acontecimientos.

La investigación sobre la depresión ha señalado que las personas que la padecen suelen tener creencias distorsionadas sobre sí mismos, su situación y el mundo. A continuación os mostramos los errores cognitivos más comunes.

¿Qué distorsiones trata de corregir la terapia cognitiva?

1.Terapia cognitiva: Personalización

Este tipo de distorsión cognitiva se refiere al hecho de relacionar acontecimientos con uno mismo sin que exista base para establecer esa relación.

Un ejemplo sería cruzarnos con un compañero de trabajo en la oficina y saludarle sin recibir respuesta. La distorsión consiste en pensar que no nos ha saludado porque hemos hecho o dicho algo que le ha molestado, en lugar de pensar que puede ocurrirle cualquier otra cosa o, incluso, que no se haya dado cuenta. Automáticamente nos atribuimos la responsabilidad de su comportamiento sin tener pruebas para hacerlo. Con esta atribución podemos desmoralizarnos, culpabilizarnos y sentir emociones negativas. Si somos capaces de corregir esa distorsión, evitaremos también las emociones negativas que la acompañan.

2.Terapia cognitiva: Pensamiento dicotómico

Se refiere al hecho de percibir las cosas como “blanco o negro” sin contar con los “grises”.

terapia cognitiva

Un ejemplo sería, por seguir con el anterior, tener un problema con un compañero de trabajo y encontrar sólo dos posibles soluciones. Contárselo al jefe para que le despida o dimitir. En esta ocasión, no barajamos la posibilidad de hablar con nuestro compañero para intentar aclarar las cosas, reunirnos los dos con el jefe para tratar el tema, buscar un traslado u otra solución menos drástica o extrema. Como se puede deducir, no corregir esta distorsión nos llevará a tomar decisiones drásticas o a estancarnos en la situación por miedo a tomarlas y, en cualquier caso, sufriremos malestar emocional.

También puedes leer: 4 consejos para una mejor toma de decisiones

3.Terapia cognitiva: Abstracción selectiva

Se refiere al hecho de centrarnos sólo en algunos aspectos de una situación, normalmente en los negativos.

Un ejemplo sería comunicar una buena noticia que nos ha sucedido a nuestro grupo de amigos. La mayoría reacciona felicitándonos y compartiendo nuestra alegría, excepto uno de ellos que no muestra el menor entusiasmo. Atender únicamente a esta última persona y obviar el comportamiento del resto, sintiéndonos ofendidos y poco reconocidos, con el consiguiente malestar que nos produce, sería el comportamiento de una persona con este tipo de distorsión.

4.Terapia cognitiva: Magnificar-minimizar

Se refiere a la distorsión de la importancia de acontecimientos concretos.

Un ejemplo de esta distorsión puede ser hacer un examen y a la salida, comentar con un compañero las respuestas que hemos puesto, darnos cuenta que hemos fallado una de ellas y pensar que, por ello, suspenderemos el examen completo.

La terapia cognitiva trabaja este tipo de distorsiones (y otras) para corregirlas. Cuando la persona se da cuenta de que existen otras alternativas que no tiene en cuenta, su percepción de las cosas cambia y, en última instancia, lo hace también su estado anímico.

Imágenes: Pixabay

(173 Entradas)

Licenciada en Psicología Clínica, formación en Inteligencia Emocional, Psicología General Sanitaria y Community Management. Apasionada de los complejos mecanismos de la mente y el comportamiento humanos. Creadora y administradora de la web Psicología en el Bolsillo.

Deja tu comentario

Los campos marcados con * son requeridos. A pesar de solicitar tu dirección de email, no será publicada a la hora de poner un comentario.